viernes, 27 de agosto de 2010

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El gallo canta a partir de las 6:00.
Hay una llovizna por la mañana.
He abierto las ventanas para sentir el olor a hierba mojada.
Las ventanas de marcos de madera.
Mi padre pone la mesa: mantequilla laive, pan, jugo de naranja y granadillas.
Hablamos de política.
Me alegré tanto al verlo con una rosa esperándome.
Se ha ido por la mañana con los periódicos que la misma señora gorda de hace años le viene a dejar por las mañanas.
Me he quedado sola, y me he vuelto a asustar con el perchero lleno de ropa que está en el pasillo.
He visto los espacios deshabitados de nuestra casa. Los restos míos y de mi hermana en las habitaciones, nuestras camas como muebles para poner la ropa. Los altares de mi madre con nuestras fotos rodeadas de piedras y de estampas. Las pilas de papeles, las plantas de la sala. Estoy en casa.